0.1 GW de fuentes renovables
Burkina Faso, cuyo código de país es BFA, es una nación sin acceso directo al mar situada en el oeste de África. A pesar de ser un país con recursos naturales limitados, ha estado trabajando en el desarrollo de su sector energético para satisfacer la creciente demanda de electricidad de su población y apoyar el crecimiento económico. El sector energético de Burkina Faso se caracteriza por una mezcla de fuentes de energía, incluyendo la biomasa, la energía hidroeléctrica, la energía solar y, en menor medida, energía térmica basada en combustibles fósiles.
La biomasa es la principal fuente de energía en Burkina Faso, utilizada fundamentalmente para la cocción y otros usos domésticos. Se estima que alrededor del 80% de la población depende de la leña y el carbón vegetal, lo que plantea desafíos ambientales y de sostenibilidad, ya que la deforestación y la degradación del suelo son problemas significativos. Sin embargo, el gobierno está promoviendo el uso de fuentes de energía más sostenibles y renovables para reducir la dependencia de la biomasa.
La energía hidroeléctrica también juega un papel en la generación de electricidad en Burkina Faso. El país cuenta con varios ríos, siendo el más importante el río Nakambe. Se han desarrollado algunas plantas hidroeléctricas, como la central hidroeléctrica de Kossodo, que contribuyen al suministro eléctrico nacional. Sin embargo, la capacidad hidroeléctrica instalada es limitada en comparación con las necesidades energéticas del país.
En los últimos años, Burkina Faso ha hecho un esfuerzo notable por diversificar su matriz energética a través del desarrollo de la energía solar. Este recurso renovable se ha vuelto cada vez más importante, dado el alto índice de radiación solar que recibe el país. El gobierno ha implementado varias iniciativas para fomentar la instalación de paneles solares, tanto a gran escala como a nivel doméstico. En 2020, la planta solar de Zagtouli, una de las más grandes de África del Oeste, comenzó a operar, y su capacidad instalada ha sido un paso significativo hacia el aumento de la generación de energía renovable en el país.
La energía térmica, que se produce principalmente a partir de combustibles fósiles, también es parte de la matriz energética de Burkina Faso. Sin embargo, el uso de estas fuentes es limitado y se enfrenta a la volatilidad de los precios del petróleo y gas. El gobierno ha buscado reducir la dependencia de los combustibles fósiles, promoviendo un enfoque más sostenible hacia la generación de energía.
El acceso a la electricidad en Burkina Faso sigue siendo un desafío. A pesar de los avances en la generación de energía y la expansión de la infraestructura eléctrica, una gran parte de la población, especialmente en áreas rurales, carece de acceso a la electricidad. En respuesta, el gobierno y diversas organizaciones no gubernamentales están trabajando en proyectos para electrificar estas áreas, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y fomentar el desarrollo socioeconómico.
En conclusión, el sector energético de Burkina Faso está en proceso de transformación, con un enfoque creciente en la sostenibilidad y la diversificación de fuentes de energía. A medida que el país sigue explorando su potencial en energías renovables, especialmente la solar, se espera que estos esfuerzos contribuyan a una mayor seguridad energética y a un desarrollo más sostenible en el futuro.